Pensé que iba a descansar luego de entregar exámenes. Nada que ver!
Falta un poco más, el día lunes tengo un examen y ahora estoy estudiando. Qué aburrido es estudiar, y todavía, tengo que estudiar matemática. Lo puedo hacer más fácil si uso excel para resolver las cosas, pero no, tengo que echar a andar el lapicero y escribir.
Un poco más y podré descansar. Creo que iré de vacaciones fuera de Lima.
Espero que con el resultado favorable del examen podré descansar tranquila.
Descanso?
Un poco más
Quisiera poner a ver películas para pasar el noche mientras descanso de la saturada semana; sin embargo, aún tengo pendiente la corrección de exámenes, así que me será imposible ver alguna película, solo escucharla. Sí, soy de las que escuchan películas, jajaja.
En esta semana han pasado muchas cosas y también hice varias cosas; y como vengo de un mes saturado, mi cuerpo ya no da más, necesita descasar. Mañana empezaré, eso de las 10 de la noche; aún tengo que entregar exámenes.
Así que un poco más, que el descanso merecido ya llega.
Que tengas un lindo viaje... hasta la próxima vida.
Hoy, probablemente, iba a ser un día como cualquier lunes de práctica: Estarías en el aula, conversaríamos un poco de esto y otro poco de aquello, compartiríamos el desagrado por algunas cosas y de tanto en tanto, cuando los alumnos solicitaran asesoría, iríamos a atenderlos, para luego regresar y turnarnos el asiento, sin dejar de observar a los alumnos.
Te preguntaría como te va y tú, si ya conseguí otro trabajo. Me animarías a dictar clases particulares, una vez más. Y de nuevo me contarías sobre ese amigo tuyo que paga solo de impuestos más de lo que tú y yo ganamos actualmente.
Eras uno de los que elegí para el proyecto de docencia, sabías tu tema y aunque estabas un poco disgustado por no tener oportunidades laborales, acorde a lo que habías estudiado, te sentías feliz compartiendo tus conocimientos: Matemáticas. Algo que definitivamente, comparto contigo, me refiero a "compartir conocimientos" más no a las matemáticas. Tema largo y tendido para conversar y que siempre lo dejábamos para después.
La última vez que te vi, te dije para ir a tomar un yogurt y te reíste, pues yo pensando en yogurt y tú me dijiste una "chela". Te confesé que el olor de la cerveza me revuelve el estómago y te reíste de mí llamándome "zanahoria" y la risa se hizo eco en el pequeño espacio que estábamos.
Hicimos una apuesta, hoy la iba a ganar, probablemente. Aunque no estaba todo definido, es cosa de probabilidad: temas que dominamos tú y yo, ¿más yo que tú?, creo. jajajaja. El que perdía pagaba el pollo a la brasa. Pero si yo ganaba, yo igual iba a pagar, pues la idea era compartir.
Compartimos aulas y debemos haber compartido alguna que otra conversación mientras éramos alumnos, porque de lo contrario cuando te volví a ver, nunca me hubiese acordado de ti. El ciclo pasado volvimos a coincidir en un aula, pero esta vez ya no como alumnos sino como docentes. Empezamos a conversar, cosa rara en mí, y fue grato hacerlo, habías estado fuera de Lima por mucho tiempo y tenías esa experiencia que da la vida cuando nos sorprende. Pero este ciclo conversamos más y con el género que correspondía, me sorprendiste con lo que me contaste de la época universitaria, y más aún, sobre algún que otro profesor: Los ocultos. jajaja.
Fue bonito haberte conocido, fue maravilloso compartir contigo horas de clase; pero sobre todo, fue bueno conversar.
Hoy ya no conversaremos, hoy ya no asesorarás a los alumnos y no te sentarás en la silla que me cedías de vez en cuando. Hoy estás dormido, te quedaste dormido en la mañana y ni miles de despertadores harán que despiertes. Hoy te extrañaré y de vez en cuando me acordaré de ti, de esas conversaciones y de tu habilidad de observador y de tu manera peculiar de ver el mundo.
Te deseo que tengas un bonito viaje, Rey (Ray).
Un abrazo amigo mío y vayas a donde vayas, espero que nos volvamos a encontrar. Será bonito.
Con final feliz
Me arrancas un suspiro cuando te leo y siento que aún deseo escribir, pero no escribir una historia sin fin; sino, escribir un cuento para ti, un cuento con final feliz.
Pero al pensarlo un poco más, un suspiro más profundo sale del fondo de mí, pues descubro que me gustaría ser parte de ese cuento y escribirlo contigo.
Una vez más
Una vez más
¡Te echo de menos!
Cuando te echo de menos
a veces te busco entre la gente
pero entre ellas no estás.
Bajo la cabeza, respiro profundo y...
y sigo mi camino ocupando mi mente en algún pendiente
esperando no seguir echándote de menos.
Otras veces, cuando te echo de menos
te pienso
y ya no te busco, solo te pienso
y luego
dejo de pensarte ocupando mi mente en alguna otra cosa
esperando no echarte de menos una vez más.
Otras veces, como hoy,
escribo
escribo lo que sale
pero hoy,
hoy no ha salido nada
solo el hecho de que te echo de menos.
Desvarío
Desvarío
Un día te volveré a ver,
como suelo verte en mis sueños.
Espero que ese día, cuando llegue,
y tú, como en mis sueños te vayas,
ya no duela como aún suele doler
cuando en mis sueños te vas.






